Archivos para febrero, 2012

¿Sabías que…? El primer vídeo de MTV

Posted in MTV, Sabías qué, The Buggles with tags , , on 27/02/2012 by Héctor Sánchez

The Buggles tuvieron el honor de inaugurar un nuevo canal que vio la luz el 1 de agosto de 1981. La cadena MTV comenzó su emisión con una irónica elección: «Video Killed The Radio Star».

Lástima que al final el reality acabara matando al vídeo musical.

Nos veremos en La Cara Oculta del Rock…

El Club de los 27: Kurt Cobain (Parte 1)

Posted in Club de los 27, Kurt Cobain, Nirvana with tags , , on 21/02/2012 by Héctor Sánchez

Gary Smith era un electricista que el viernes 8 de abril de 1994 había madrugado para ir a trabajar. Esa mañana tenía que instalar un sistema de seguridad en el número 171 del bulevar Lake Washington en el distrito de Madrona, en Seattle, pero se llevó un susto de muerte al mirar a través del cristal de la puerta del invernadero. En el interior, sobre el suelo, descansaba un maniquí. Eso pensó Smith en un primer momento, hasta que fue consciente que ese maniquí era, en realidad, el cuerpo inerte de Kurt Cobain.

Un día en la vida de Kurt

«Podía ver el pelo largo tirado en el suelo. Al principio pensaba que sería un maniquí, y entonces me di cuenta de que parecía que había sangre en la oreja derecha. Luego vi la escopeta descansando en su pecho, apuntando a la barbilla», declaró el sorprendido electricista. Una hora más tarde, la policía encontró el cuerpo de Cobain con la cara tan destrozada que sólo fue posible identificarlo a través de sus huellas dactilares. Su cuerpo estaba rodeado de un juego de ordenador, un peluche y varias cintas de casete, entre ellas, la del último álbum de Nirvana, In Utero (1993).

Un amigo transportista de Gary Smith dio el chivatazo de la muerte del Rey de Grunge a la emisora de radio KXRX y la noticia se expandió como la espuma. Kim Cobain, hermana de Kurt telefoneó a la emisora preguntando por qué estaban difundiendo una mentira como esa y los locutores le sugirieron que llamara a la policía para confirmarlo. Después, un periodista del diario Aberdeen Dialy World se presentó en casa de Wendy O’Connor para que hablara sobre la muerte de su hijo: «Se ha ido para unirse con ese estúpido club». Con estas palabras, la madre de Cobain hacía referencia Jimi, Janis, Jim y el resto de músicos pertenecientes al Club de los 27.

El último adiós del líder de Nirvana es una crónica de una muerte aún más anunciada que el fallecimiento de cualquiera de los otros músicos muertos a los 27 años. I Hate Myself and Want to Die (Me odio y quiero morir) era el título que Cobain había sugerido para In Utero. El título podía parecer una broma, pero resultó ser una declaración de intenciones. Desde hacía tiempo, Kurt ya no tenía ganas de vivir. El resultado del incidente con el rifle en abril podía haber sucedido perfectamente un mes antes.

Los John y Yoko, o los Sid y Nancy, del grunge

El 3 de marzo de 1994, Kurt Cobain se encontraba en la habitación número 541 del hotel Excelsior, un hotel de cinco estrellas en Roma. El músico esperaba la llegada de su mujer, Courtney Love, y su hija, Frances Bean. Love se encontraba en Londres promocionando el segundo álbum de Hole, Live Through This (1994) y habían pasado veintiséis días desde que Kurt y Courtney se vieran por última vez. Cuando por fin llegó su familia, Cobain quiso hacer el amor para celebrar el reencuentro con su mujer, pero como estaba cansada, ésta se negó. A la mañana siguiente, Courtney Love encontró a su marido tirado en el suelo, pálido y sangrando por la nariz: «Me acerqué a él y le salía sangre de la nariz. Parecía John Bonham…. Realmente pensé que estaba muerto». Entonces, Love se arrepintió no haber satisfecho los deseos sexuales de su marido: «Aunque no me apeteciera, tendría que haberlo hecho por él. Lo único que necesitaba Kurt era un polvo». Cobain había ingerido unas sesenta pastillas de Roipnol regadas con champán y sufrió una sobredosis capaz de tumbar a cualquiera. Pero como la vida es irónica, esa sobredosis no consiguió acabar con la vida de Kurt Cobain, aunque el cantante lo estuviera deseando. Oficialmente, el incidente en Roma se consideró como un “accidente”; sin embargo, no fue así. Cuando Courtney encontró tirado a Kurt, el músico sujetaba en su puño izquierdo tres páginas. Esta nota de suicidio mencionaba al doctor Baker, su médico, que le recomendó abandonar su adicción o morir: «El doctor Baker dice que, como Hamlet, debo elegir entre la vida y la muerte. He elegido la muerte». En dicha nota, Cobain mostraba su cansancio por las giras, sentía pánico al pensar que Love ya no le quería y la acusaba de haberse acostado con Billy Corgan, de The Smashing Pumpkins, de quien siempre estuvo celoso. Por este motivo, y como no podía ser de otra manera, hacía una referencia a la fatídica separación de sus padres: «Prefiero morir antes que pasar por otro divorcio». Los continuos rumores de la muerte de Kurt Cobain volvieron a extenderse, pero Cobain se despertó del coma, pidió un batido de fresa y sobrevivió. Al menos, todo lo que Cobain podía sobrevivir.

El siguiente episodio tuvo lugar el 18 de marzo. El matrimonio Cobain volvió a tener un altercado doméstico. Kurt se había encerrado en una habitación y amenazaba con suicidarse pegándose un tiro con una pistola. La policía irrumpió en el escenario de la disputa y confiscó tres pistolas y un rifle. En el informe policial figuró que el músico no tenía intención de suicidarse sino que lo que quería era alejarse de su mujer. Así recordó Love este suceso: «La razón por la que perdí los nervios el 18 de marzo fue porque hacía seis días que habíamos vuelto de Roma y no podía soportarlo más. Cuando volvió a casa desde Roma colocado, me puse histérica. Si pudiera borrar algo de mi vida sería eso: haberme puesto histérica porque llegase a casa colocado. Ojalá no me hubiera puesto así. Ojalá hubiese reaccionado como siempre, con tolerancia. Le hizo sentirse muy despreciable que me enfadase con él».

Una semana después, Courtney y varios amigos y compañeros de Kurt le animaron a que acudiera a una clínica de desintoxicación para abandonar la heroína. Cobain arremetió contra todos los presentes y no pasó por el aro, pero quien sí decidió visitar una clínica para solucionar su problema de adicción fue Love.

Por su parte, el Rey del Grunge pidió un favor a su amigo Dylan Carlson. Como el joven que le pide a un adulto que le compre una bebida alcohólica, Cobain entregó trescientos dólares a Carlson para que fuera tan amable de comprarle una escopeta, una Remington M-11, del calibre 20. El músico le aseguró a su amigo que quería el arma «para protegerse» de los intrusos y el complaciente Dylan Carlson nunca sospechó cuál era la auténtica intención de Kurt Cobain: «Si Kurt tenía intenciones suicidas, me las ocultó». Sin embargo, hasta al propio vendedor de la tienda de armas Stan’s Gun Shop en Lay City Way, Stan Baker, le pareció sospechoso: «¿Qué demonios van a hacer estos chicos con esta escopeta? No es temporada de caza».

El desenlace ya lo conocemos todos. Comienza cuando la mañana del viernes 8 de abril de 1994, el electricista Gary Smith madruga para ir a trabajar.

Kurt Cobain jugando con fuego

Nos veremos en La Cara Oculta del Rock…

Versión fatal: Elvis Presley – El Príncipe Gitano

Posted in El Príncipe Gitano, Elvis Presley, Versión fatal with tags , , , on 13/02/2012 by Héctor Sánchez

Inauguramos una nueva sección con un clásico. Las versiones más divertidas y/o vergonzosas en “Versión fatal”.

Elvis Presley – In the Ghetto

El Príncipe Gitano – In the Ghetto

Nos veremos en La Cara Oculta del Rock…

Jim Morrison, larga vida el Rey Lagarto

Posted in Jim Morrison, Leyendas Urbanas, The Doors with tags , , on 02/02/2012 by Héctor Sánchez

En el cementerio de Père-Lachaise en París descansan personajes ilustres como Honoré de Balzac, Maria Callas, Frédéric Chopin, Édith Piaf, Oscar Wilde o Jim Morrison. Lo que diferencia a este último de los demás es que su tumba quizá está vacía, ya que el líder de los Doors fingió su propia muerte para dejar atrás su vida anterior llena de excesos.

¿Dónde se encuentra el Chamán del Rock en estos momentos?

El fallecimiento de Jim Morrison planteó dos eternas cuestiones. La primera está relacionada con la causa: ¿cómo murió Morrison?  Son muchas las explicaciones de la muerte del Rey Lagarto, como detallé en la entrada anterior sobre el cantante; pero la segunda pregunta anula directamente la primera: ¿de verdad está muerto Jim Morrison?

Los defensores de esta teoría encuentran pistas por todas partes. ¿Por qué no se le realizó ninguna autopsia después de morir? Pamela Courson tenía la respuesta: «Porque no quisimos. Queríamos dejar en paz a Jim. Murió pacífica y dignamente». Sólo Pamela y un médico cuyo nombre no se recuerda vieron el cuerpo inerte del cantante. Cuando Bill Siddons, el mánager de los Doors, viajó hasta París el 6 de julio, encontró el ataúd ya precintado y un ilegible certificado de defunción con la firma del médico fantasma. La Embajada Americana de París no recibió el certificado de defunción hasta el día 7 de julio y la noticia no se hizo oficial hasta el día 9. El hecho de que sólo cinco personas asistieran al entierro de James Douglas Morrison y de que ningún sacerdote obrara una ceremonia alimentan las sospechas. Sin entrar en el asunto de que no se pusiera su nombre en la tumba mucho después.

Sin embargo, varios testigos aseguraron ver a Jim Morrison subir a un avión la misma noche que murió.  Infinitos Jim Morrison comenzaron a germinar por todo el mundo. El 13 de octubre de 1973, según los empleados del Banco de América, Morrison se presentó en la oficina para realizar unas transacciones y estuvieron charlando con él. En 1974, Capitol editó un álbum llamado Phantom’s Divine Comedy bajo anonimato en el que la voz del cantante recordaba a la del vocalista de los Doors (aunque en 1992 se desveló el pastel y el cantante resultó ser Iggy Pop). En 1975 se publicó The band of America of Louisana, un libro que se le atribuyó a la firma del chamán del rock. Para rematar, el 22 de octubre de ese mismo año, una emisora de radio, la WRNO de Nueva Orleans, consiguió una entrevista en exclusiva con el Rey Lagarto en la que explicaría los pormenores de su falsa muerte. La entrevista se emitió el 3 de noviembre pero las interferencias no ayudaron a aclarar si ésa era la auténtica voz de Morrison.

¿Un nuevo álbum de Jim Morrison?

Pero dejando falsos Morrison aparte, ¿había sido capaz Jim Morrison de interpretar su propia muerte para huir de la vida pública? ¿Intentó alejarse para siempre de su imagen de estrella de rock para que le tomaran en serio como poeta? ¿O quiso escapar de la condena del incidente de Miami hasta que el caso prescribiera? Ray Manzarek, el teclista de los Doors, no dudó al pronunciarse sobre esta posible simulación: «Si existe alguien capaz de escenificar su propia muerte -conseguir un certificado de defunción falso y pagar a un médico francés-, y poner un saco de arena de ochenta kilos en un ataúd y desaparecer en algún lugar de este planeta, ese es Jim Morrison». Tampoco se quedó atrás el batería, John Densmore: «Él era la única persona que yo haya conocido en toda mi vida lo suficientemente extravagante para atreverse a una movida así… capaz de irse a las islas griegas y no decírselo a nadie».

Más que las islas griegas, África era un posible destino para el nuevo Jim Morrison. El cantante siempre estuvo fascinado por Arthur Rimbaud, el poeta francés que, después de abandonar su obra a los 19 años, se fugó a África para vivir de forma anónima como cazador y mercenario. No resultaba un acto descabellado fingir desaparecer del globo y convertirse en otra persona. El cantante aseguró a sus biógrafos Danny Sugerman y Jerry Hopkins que «era capaz de cambiar radicalmente de vida, reapareciendo en el papel de hombre de negocios con traje y corbata». Además, en 1967, Morrison ya había hablado con Steve Harris, ayudante de Jac Holzman (jefe de la discográfica Elektra), sobre qué sucedería si Elektra extendiese el rumor de su prematura muerte; a lo que Harris respondió: «Es una buena idea, pero hay un pequeño problema: nadie sabe todavía quién eres». Cuando Brian Jones murió ahogado en su piscina en 1969, el chamán del rock volvió a plantearse qué sucedería si él falleciera; como curiosidad, Jones murió el mismo día dos años antes y a la misma edad, 27 años.

¿Hay alguien ahí?

Por último, el Rey Lagarto inventó un nombre ficticio para ponerse en contacto con sus amigos una vez lograra escabullirse de la fama y vivir pacíficamente en África como poeta: Mr. Mojo Risin’. Dicho pseudónimo era un anagrama de Jim Morrison, que ya había utilizado en la canción «L.A. Woman». ¿Quién sabe? Quizá el vocalista de los Doors descanse en el cementerio parisino. O quizá ahora sea un poeta ermitaño que vive en el continente africano y que logró escapar del personaje excéntrico, de la estrella de rock, del chamán y del borracho que antes fue; pero Mr. Mojo Risin’ todavía no ha dado señales de vida.

Nos veremos en La Cara Oculta del Rock…