Archivos para septiembre, 2011

El Club de los 27: Introducción

Posted in Amy Winehouse, Brian Jones, Club de los 27, Janis Joplin, Jim Morrison, Jimi Hendrix, Kurt Cobain, Robert Johnson with tags , , , , , , , on 27/09/2011 by Héctor Sánchez

El rock tiene una edad maldita: los 27 años.

Bienvenidos al Club de los 27. Sólo hace falta cumplir un requisito

Son muchas las estrellas que fallecieron a esa edad y que ahora surcan el cielo de la música. Sus finales son trágicos, misteriosos y esconden numerosos interrogantes. En las próximas entradas analizaremos las desdichadas muertes de Robert Johnson, Brian Jones, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison, Kurt Cobain y Amy Winehouse. Todos ellos cayeron después de cumplir los fatídicos 27 años, dejaron un bonito cadáver y  se convirtieron en mitos. Bienvenidos al club.

Nos veremos en La Cara Oculta del Rock…

Parecidos razonables – Al Bano y Romina Power – Michael Jackson

Posted in Al Bano, Michael Jackson, Parecidos razonables with tags , , on 25/09/2011 by Héctor Sánchez

Al Bano y Romina Power – I Cigni Di Balaka (1987)

Michael Jackson – Will You Be There (1993)

Nos veremos en La Cara Oculta del Rock…

¡Feliz cumpleaños, Bruce!

Posted in Bruce Springsteen with tags on 23/09/2011 by Héctor Sánchez

Nos veremos en La Cara Oculta del Rock…

El pacto entre Robert Johnson y el Diablo

Posted in Leyendas Urbanas, Robert Johnson with tags , , on 20/09/2011 by Héctor Sánchez

De la noche a la mañana, Robert Johnson se convirtió en el Rey del Blues del Delta. Y es que no hay nada como recibir unas clases particulares de guitarra con el Diablo como maestro en un cruce de caminos.

El alumno más aventajado del Diablo

Johnson nació el 8 de mayo de 1911 en Mississippi, fruto de un encuentro extramatrimonial de su madre, Julie Ann Majors, con el aparcero Noah Johnson. Su “padre oficial” abandonó a su esposa por una amante. Robert dejó sus estudios para dedicarse a la recogida del algodón en una plantación en Robinsonville, al sur de Memphis.

Borracho y mujeriego, Robert Johnson parecía sentar cabeza en 1929 al casarse con una joven de 16 años llamada Virginia Travis. Pero Virginia estaba embarazada y murió junto a su bebé durante el parto en 1930. A partir de este suceso, Johnson se convirtió en un alma errante y se refugió en el blues.

Sin embargo, como músico, Robert no era gran cosa. El cantante Willie Brown le transmitió sus enseñanzas y le presentó al bluesman Son House. Johnson quedó prendado del sonido de House, pero Son House no podía decir lo mismo del inexperto Robert Johnson: «Volvía loca a la gente. Salían fuera y me decían: “¿Por qué no entras y le quitas la guitarra a ese chico?” Yo volvía dentro y le reñía: “No hagas eso, Robert. No sabes tocar. ¿Por qué no tocas la armónica para ellos?” Pero él no quería soplar aquella cosa. No le importaba que yo le riñese». Más adelante, House se acabaría arrepintiendo de aquellas palabras.

La metamorfosis de Johnson dejó boquiabierto a más de uno

En 1931, Robert Johnson salió en busca de su verdadero padre pero lo que no sabía era que por el camino se convertiría en la leyenda más grande del blues. Después de un período de ausencia, Johnson regresó ante Willie Brown y Son House. Entonces el bluesman cogió su guitarra y comenzó a tocar. Pero no sonaba como lo hacía al principio, había mejorado y derrochaba un talento desconocido.  El mismo House que antes no quería escucharle tocar la guitarra se quedó anonadado ante la metamorfosis de Johnson y sólo encontró una explicación lógica: «Ha vendido su alma al Diablo para tocar así».

El boca a boca hizo su trabajo y comenzó la leyenda. En su viaje, Robert Johnson se había reunido con el Diablo en un cruce de caminos y le había vendido su alma a cambio de dominar la guitarra como nadie antes lo había hecho. Además, ¿a quién podía recurrir si no tras la muerte de su esposa y su prematuro hijo? El cruce de las autopistas 49 y 61 en Clarksdale, Mississippi, fue el escenario donde, una medianoche, un hombre vestido de negro cogió la guitarra del bluesman y la afinó a cambio del módico precio de su alma.

El cruce de caminos favorito de Satanás

Robert Johnson era consciente de todos estos rumores, pero en lugar de negarlos, se aprovechó de ellos y mantuvo silencio respecto al tema para llevar consigo ese halo de misterio. Canciones como «Me and the Devil Blues», «Hell Hound in my Tail» y «Cross Road Blues» sirvieron para alimentar la leyenda. ¿Fue el mismísimo Satanás quién otorgó este nuevo don al guitarrista?

El demonio que instruyó a Robert Johnson no procedía del Infierno sino de Alabama y su nombre era Ike Zinnerman. Un bluesman que aprendió a tocar la guitarra bajo la luz de la luna de medianoche, sentado encima de las lápidas de los cementerios. Zinnerman fue el mentor que logró que, a base de práctica, Johnson llegara a ser el Rey del Blues. No el Diablo.

No obstante, el Diablo se cobraría su deuda demasiado pronto. En 1938, Robert Johnson, que sólo grabó 29 canciones, falleció siendo uno de los primeros músicos en inaugurar el club de los fallecidos a los 27 años. Pero esa es otra historia.

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¿Qué tienen en común? Grateful Dead y Ben & Jerry’s

Posted in En común, Grateful Dead, Jerry Garcia with tags , , , on 17/09/2011 by Héctor Sánchez

¿Qué tiene el común la banda Grateful Dead…

Jerry Garcia, líder de Grateful Dead

…con los helados Ben & Jerry’s?

Su homólogo helado

Esta marca tiene un helado de cereza con trozos de cereza y chocolate llamado Cherry Garcia como homenaje al líder de Grateful Dead, Jerry Garcia. Para chuparse los dedos.

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Paul está muerto: Conclusión

Posted in Leyendas Urbanas, Paul McCartney, The Beatles with tags , , , on 13/09/2011 by Héctor Sánchez

Después de conocer y analizar las pistas escondidas en las portadas de los álbumes y las canciones sólo queda formularnos una pregunta. O, mejor dicho, varias. ¿De dónde surge esta leyenda? ¿Sucedió de verdad? ¿Los Beatles tuvieron algo que ver en el asunto? Vamos por partes.

Corría el 17 de septiembre de 1969. El periódico de la Universidad de Drake en Des Moines (Iowa), el Times-Delphic, publicó un reportaje firmado por Tim Harper y titulado ¿Está muerto el Beatle Paul McCartney? Cuando el rumor se extendió, Harper logró protagonismo en los medios y concedió entrevistas hablando sobre el asunto: «Era sólo una broma. Cuando escribí la historia sabía que no era cierta». Tim Harper ni siquiera tenía un disco de los Beatles en su colección pero su “broma” empezó a ser tomada en serio. Poco después, el 23 de septiembre, en el periódico del campus de la Universidad del Norte de Illinios, Northern Star, Barv Ulvilden amplió este rumor en el artículo Pistas apuntan a la posible muerte de un Beatle.

El artículo con el que comenzó todo

El bulo llegó a las ondas radiofónicas. El 12 de octubre de 1969, Russell Gibb, el pinchadiscos de la emisora de Detroit WKNR-FM, recibió una llamada telefónica de un tal Tom Zarski informándole de la supuesta muerte del Beatle zurdo. Dos días después, Fred LaBour redactó un nuevo texto sobre este suceso, McCartney muerto. Nuevas pruebas salen a la luz, para  el periódico de la Universidad de Michigan, Michigan Dialy. La investigación de LaBour se inició poco después de la publicación de Abbey Road y  su teoría se basaba en que en la fecha en la que supuestamente falleció McCartney, realmente hubo un accidente de tráfico en el que un hombre murió desfigurado y no posible su identificación.

La bola de nieve había comenzado a rodar. La noticia trascendió a otros medios como las agencias United Press International y Asociated Press y la revista Life le dedicó un reportaje de portada en noviembre. El rumor ya estaba extendido. Pero no todo eran pistas en los discos, incluso un estudio realizado por el Doctor Henry Truby de la Universidad de Miami aseguraba que las voces sonaban diferentes al comparar «Yesterday» (1965) con «Hey Jude» (1968). Además, también se encontraron diferencias físicas entre Paul McCartney y su doble, William Campbell o comúnmente conocido como “Faul”.

La "muerte" de Paul en la portada de "Life"

Para seguir alimentando esta historia, cuando McCartney fue arrestado en un aeropuerto en Japón en 1980 por posesión de marihuana le tomaron las huellas dactilares. Entonces, un periódico publicó una noticia que decía que las huellas no coincidían con las huellas anteriores.

¿Qué parte de verdad tiene esta historia? Paul McCartney sí sufrió un accidente. Pero no fue en su coche sino en motocicleta. Mientras conducía, la moto derrapó y el bajista se rompió los labios, un diente y una ceja como consecuencia de la caída. Por esa razón durante un tiempo Paul aparecía en las fotografías con un diente partido y por esa razón se debe la cicatriz en el labio. No fue necesario un concurso de dobles ni una operación de cirugía ni una suplantación de identidad.

El resultado del accidente en moto

El propio McCartney tuvo que desmentir su muerte en numerosas ocasiones: «Estoy vivo y bien, y nada preocupado por los rumores sobre mi muerte. Pero si estuviese muerto, yo sería el último en saberlo». John Lennon también se pronunció sobre ese suceso: «Paul McCartney no podría haber muerto sin que el mundo lo supiera. No se podría haber casado sin que todos lo supieran. De hecho, no podría ir de vacaciones sin que todo el mundo se entere. Es inimaginable. Pero fue una buena publicidad extra para el disco Abbey Road».

De hecho, Lennon también explica por qué McCartney aparece descalzo en el famoso paso de peatones: «Paul cruzó la calle descalzo porque su idea de ser diferente es verse casi perfecto pero con una oreja pintada de azul, ¿entiendes? Algo un poco sutil. Así Paul decidió estar descalzo al cruzar la calle. Pero cuando ves el disco parece que los cuatro Beatles estamos completamente vestidos. Pero es sólo por llamar la atención». ¿Es esta la auténtica razón por la que el bajista aparece diferente respecto a los otros tres Beatles en la mayoría de las fotografías?

Todo son interpretaciones. ¿Los Beatles escondieron pistas en sus álbumes desde 1966 y tres años después el mundo se dio cuenta? Probablemente no. Y las pistas tal vez no sean pistas, sino coincidencias. Todo lo demás se forma en nuestra cabeza. La muerte de Paul McCartney, en conclusión, sirve de pasatiempo. Es uno de los rompecabezas más divertidos de la historia del rock. Ahí están las piezas, las portadas y las canciones, y cualquiera puede construir sus propias interpretaciones. Como juego resulta gracioso, siempre que uno no se lo tome en serio.

Al final, ni el propio Beatle zurdo se lo tomó en serio y hizo gala de su humor al lanzar el álbum en directo con el título Paul Is Live (1993).

Paul McCartney se autoparodia

La cubierta parodiaba la de Abbey Road pero esta vez en lugar de caminar junto a sus antiguos compañeros, Paul paseaba a su perro. Y estaba calzado. Además, la matrícula del Volkswagen Escarabajo había cambiado por «51 IS», es decir, que en ese momento el músico tenía 51 años. No hay nada como tener sentido del humor (inglés).

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¿Sabías que…? Los ojos de David Bowie

Posted in David Bowie, Sabías qué with tags , , on 09/09/2011 by Héctor Sánchez

Ninguna estrella de rock tiene una mirada más hipnótica que David Bowie. Sólo el camaleónico Bowie podría tener un ojo de cada color, ¿verdad? Pues, sin ánimo de decepcionar, sus dos ojos son azules.

La mirada más inquietante del rock

Corría el año 1962 y, a sus 15 años, el pequeño David Bowie se creía lo bastante hombre para enzarzarse en una pelea por amor. Su compañero de clase George Underwood pretendía cortejar a la misma chica que él, y la única manera de resolver sus diferencias fue recurrir a la fuerza bruta y liarse a puñetazos. En uno de estos golpes, el anillo que llevaba Underwood causó una importante herida en el ojo izquierdo de Bowie. Casi pierde el ojo, pero el otro también quedó afectado y tuvo que ser intervenido quirúrgicamente. Durante cuatro meses, el joven Bowie se sometió a varias operaciones en el Hospital de Farnborough.

El resultado es el que todos conocemos: la pupila izquierda quedó dilatada de por vida. No obstante, este peculiar resultado sirvió para caracterizar a la perfección a los múltiples personajes que el cantante interpretaría en su trayectoria. La diferencia entre su ojo izquierdo y derecho no sería más que otra ambigüedad en el carácter de Bowie y le dio una mirada entre felina y extraterrestre. No obstante, también le otorgó problemas con la profundidad y los colores.

En términos médicos, el problema que el cantante sufre en sus ojos se conoce como “anisocoria”, es decir, asimetría en las pupilas. Sin embargo, común y erróneamente, se considera que Bowie tiene “heterocromía”, por decirlo de manera sencilla, una pupila de cada color. El efecto que produce la pupila izquierda es la razón por la que parece tener un ojo azul y otro gris.

¿Y qué fue del antagonista de esta historia? David Bowie y George Underwood dejaron de lado sus rencillas. Ambos tocaron en las mismas bandas en sus primeros años y, más tarde, Underwood se encargó de las portadas de Hunky Dory (1971) y The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars (1972). ¿Qué importa qué fue de la chica? Al final fue George Underwood quien dejó huella en David Bowie, tanto en su cara como en sus carátulas.

Otra marca de George Underwood en la carrera de Bowie

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