Archivo para marzo, 2011

Roger Waters deja el Palacio de los Deportes confortablemente atontado

Posted in Conciertos, The Wall with tags , , on 26/03/2011 by Héctor Sánchez

Cartel promocional de la gira

Imagina que guardaste tus juguetes en un baúl y treinta años después lo abres porque te apetece volver a jugar con ellos. Algo parecido debió de pensar Roger Waters el año pasado al desempolvar los ladrillos que dieron forma al muro más famoso de la historia del rock (con permiso de Phil Spector) y volver a construir uno de los espectáculos más hipnóticos y fascinantes desde el origen del universo.

Pero Waters ya no comparte sus juguetes con sus antiguos amigos de Pink Floyd, como cuando hace treinta años se arruinaron por el montaje de un número tan caro. Ahora, otra banda acompaña al bajista; en ella destacan Dave Kilminster y Snowy White (que ya participó en la gira original) a las guitarras y el hijo de Roger, Harry Waters, en los teclados. Sin embargo, para olvidar viejas rencillas, se espera que Dave Gilmour participe en «Comfortably Numb» durante las actuaciones de Londres.

Aunque Gilmour no participó anoche en la actuación del Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid, el espectáculo fue insuperable. La puesta en escena sigue siendo tan impresionante como lo fue en su estreno y, aunque hayan pasado tres décadas desde su construcción, los temas tratados en The Wall siguen estando vigentes. Waters ha endurecido más si cabe su crítica antibelicista. Desde el primer ladrillo hasta el último, el bajista de Pink Floyd ataca los conflictos bélicos y critica a las religiones, la sociedad de consumo y el pensamiento único.

Asistir a la interpretación de The Wall es mucho más que asistir a un concierto de rock al uso, es un homenaje a todos aquellos que cayeron víctimas de las crueles guerras. El propio Waters pidió que le mandaran fotos de estos mártires para proyectarlas en los ladrillos mientras sonara «The Thin Ice»; el primero en aparecer fue el propio padre del bajista, muerto en la II Guerra Mundial. Además, en el descanso del espectáculo, el muro estuvo cubierto de fichas de caídos en conflictos.

Los niños piden al profesor que les deje solos. Foto: ESTEFANÍA RUEDA

Durante las más de dos horas de concierto, los ladrillos del muro sirvieron de pantalla para la proyección de mensajes y metáforas. Los aviones de «Goodbye Blue Sky», lanzaban indistintamente cruces, medias lunas, estrellas de David, símbolos del dólar y hoces y martillos tiñendo todo de rojo; unos ojos vigilaban al público varias veces a lo largo del espectáculo como si del Gran Hermano se tratara; y la división de la sociedad en cerdos, perros y ovejas del disco Animals quedó ilustrada en «Run Like Hell» (incluso soltaron al famoso cerdo hinchable). Una infinidad de mensajes para leer entre líneas y reflexionar.

Roger Waters no decepcionó. Aparte de la inevitable e impresionante construcción del muro y de las imágenes proyectadas en él, no faltaron los efectos pirotécnicos, los muñecos gigantescos del profesor, la madre y la esposa del protagonista, la habitación del hotel que sale del muro y las clásicas animaciones del genial Gerald Scarfe, acompañadas de algunas modificaciones más actuales.

Los momentos cumbre fueron «Another Brick in the Wall (part II)», con un grupo de niños desincronizados, la emotiva «Comfortably Numb» y su solo de guitarra a lo alto del muro, y la transformación de Waters en un líder fascista rodeado con toda la iconografía de los martillos caminantes. Aunque, probablemente, lo más desconcertante fue «Hey You», la primera canción después del intermedio: el imponente muro blanco, de setenta metros de largo y diez de alto, ya estaba completamente construido y toda la banda estaba refugiada detrás, un momento de confusión en el que la gente no supo dónde dirigir su mirada.

Waters disfruta ante su enorme muro. Foto: ESTEFANÍA RUEDA

Aunque en su juventud siempre pareció reacio al público, anoche Waters se mostró muy cercano a él. Tras la demolición de la inmensa construcción, agradeció la asistencia y se despidió dejando un montón de ladrillos desperdigados por el escenario y el suelo. Muchos muros han sido derribados, otros deberían derribarse y éste, afortunadamente, treinta años más tarde, ha vuelto a construirse.

Nos veremos en La Cara Oculta del Rock…

Cómo construir un muro con un escupitajo

Posted in Discos, Pink Floyd, The Wall on 25/03/2011 by Héctor Sánchez

Portada original de "The Wall"

A veces, gracias a las cosas pequeñas se consiguen cosas mucho mayores. Si la caída de una manzana bastó a Isaac Newton para enunciar la ley de la gravedad, un simple escupitajo sirvió a Roger Waters para construir el muro de Pink Floyd. Durante la gira del disco Animals (1977), llamada In the Flesh, el grupo se encontraba tocando en Montreal; entre las primeras filas, había un seguidor de Pink Floyd que a Roger Waters no le entró por el ojo en ningún momento. Mientras el enfervorecido fan gritaba que tocaran «Careful with That Axe, Eugene», Waters no le quitó la vista en ningún momento hasta que perdió la paciencia, se acercó a él, le miró a la cara y le lanzó un escupitajo.

El batería Nick Mason recuerda este hecho en su biografía, Dentro de Pink Floyd, con cierta ironía: «Si la confrontación en Montreal le cambió la vida al desventurado fan al que escupió Roger, eso sigue sin saberse; sólo hace falta añadir que nunca ha contratado a un abogado, ni ha reclamado derechos de autor por ser una inspiración creativa». Roger Waters comenzó a imaginarse un concierto en el que el grupo estuviera separado de su público, público al que comparaba con las ovejas de las que hablaba en el álbum Animals.

The Wall se convirtió en un proyecto ambicioso que Pink Floyd desarrollaría en un álbum, una gira y una película; un proyecto más exagerado que el que llevaron a cabo The Who con el álbum Tommy (1969), su gira y su adaptación cinematográfica dirigida por Ken Russell en 1975.

Tanto la obra de The Who como la de Pink Floyd comparten un mismo punto de partida: la desaparición del padre del protagonista durante la guerra. Este hecho no es casual, ya que Roger Waters perdió a su padre durante la II Guerra Mundial y quiso hacer de The Wall una obra casi autobiográfica.

En ella, el grupo narraba la historia de Pink, una estrella de rock traumatizada por la ausencia de su padre, sobreprotegida por su madre, maltratada en el colegio y ninguneada por su esposa. Todos estos episodios hacen que se refugie tras un muro ficticio y se imagine a sí mismo como un líder fascista.

Pink Floyd frente al muro

El enorme ego y la megalomanía del bajista de Pink Floyd hizo que se enfrentara al resto de los miembros del grupo: despidió al teclista Richard Wright, a punto estuvo de hacer lo mismo con Nick Mason, y Dave Gilmour se peleaba con él porque quería que se le reconociera su granito de arena. Mucha gente considera este álbum como el primer álbum en solitario de Roger Waters; sin embargo, sin Gilmour no existiría una de las canciones más reconocidas del disco: Comfortably Numb. La parte musical de este tema era una composición que el guitarrista rechazó para un disco en solitario.

Otra canción que se convirtió en un éxito inmediato fue Another Brick in the Wall (Part II). A pesar de que Pink Floyd se negara a lanzar singles, el grupo aceptó y este tema con un ritmo discotequero y un imponente coro de niños se convirtió en uno de los clásicos de la banda.

El diseño de la portada también fue una decisión personal de Waters, y las ilustraciones interiores corrieron a cargo de Gerald Scarfe, quien también se encargó de las animaciones que se proyectarían en la gira y que se utilizarían en la película, pero eso ya es otra historia.

Interior del álbum ilustrado por Gerald Scarfe

La monstruosa gira de The Wall fue un enorme éxito y un espectáculo impresionante. Ahora, nos queda comprobar si lo será también treinta años después de la mano de Roger Waters. Y eso, lo haremos esta noche. Todos aquellos que asistáis y también los que no, mañana podréis disfrutar de mi visión del espectáculo.

Nos veremos en La Cara Oculta del Rock…

Bienvenidos a La Cara Oculta del Rock

Posted in Uncategorized on 24/03/2011 by Héctor Sánchez

Saludos a todos desde La Cara Oculta del Rock, un espacio dedicado al fascinante mundo de la música y sus entresijos. Si os gustan las leyendas urbanas, las anécdotas y las curiosidades del rock, éste es vuestro sitio. Si os interesan los conciertos, las críticas y las reseñas, también lo es. Pero si os apasiona el mundo del rock y su lado oscuro, estáis de enhorabuena.

Nos veremos en La Cara Oculta del Rock…